La frase de la semana

Pensamiento del día:


"Los políticos y los pañales hay que cambiarlos a menudo y es por la misma razón". George Bernard Shaw

Estamos de vuelta

Damas y caballeros colegas.

Comparto la convocatoria para el asesoramiento para docentes de colegios nocturnos que imparten en grupos que tienen que presentar pruebas de Bachillerato en su última versión 2019. En la sección Esta Semana en la Historia, mantenemos la crónica detallada en que se desarrolló la matanza de Tiananmen.


Atte.


El Editor

San Isidro de El General, 17 de junio de 2019.


lunes, 18 de febrero de 2019

GUÍAS DIDÁCTICAS PARA ARTICULAR LOS REZAGOS DE 2018 



Adjunto presentaciones PowerPoint elaboradas por los Asesores Nacionales que detallan la articulación de aprendizajes esperados entre del tercer trimestre de 2018 no vistos y el continuo durante el primer periodo del 2019, por niveles y ciclo educativos.


viernes, 8 de febrero de 2019


La fiesta más extravagante de la historia moderna que le costó el imperio al Shah de Irán



Tras kilómetros de viaje no se veía nada más que la arena cocida por el sol. De pronto, en medio del desierto persa, se levantaba un bosque de columnas extendiéndose hacia el cielo y enmarcando un oasis, una ciudadela de lujosas carpas hechas de seda y rodeados por árboles importados de Europa en los cuales se posaban miles de aves igualmente traídas de diferentes países.



Era como una de las leyendas de "Las mil y una noches" con la diferencia de que esto era real. Se trataba del escenario para la fiesta más extravagante de la historia moderna que, en octubre de 1971, el sha de Irán organizó para celebrar los 2.500 años del Imperio persa.  El costo ha sido estimado en unos US$300 millones de la época. Pero lo que es cierto es que, para el autodenominado "Rey de reyes", el dinero no fue un obstáculo. En el entorno de las ruinas arqueológicas de Persépolis, la antigua capital de Persia, se construyó una ciudadela con suntuosos toldos hechos con 37 kilómetros de seda para hospedar a más de 60 reyes, reinas, presidentes, jefes de Estado y líderes internacionales invitados.

Cada uno estaría acomodado en una carpa de varias habitaciones, salones de estar, estudios, baños de mármol y con todos los lujos posibles. Al lado se construyó un aeropuerto para recibir a los jets privados, así como una nueva autopista de 1.000 kilómetros para conectar con la capital, Teherán. Durante un período decadente de cinco días, los invitados estuvieron convidados a banquetes preparados por Maxim's, el restaurante más exclusivo de París, acompañados de los vinos más exquisitos conocidos.
Atendiéndolos había un ejército de miles de soldados vestidos en antiguos atuendos persas y les ofrecieron varios espectáculos, incluyendo un show de luz y sonido frente al templo de Darío I "El Grande", el tercer rey de la dinastía aqueménida (521-486 a. C.) y quien heredó el Imperio persa en su cénit. Toda festividad deja algún tipo de resaca. Esta dejó al país tambaleándose, sin posibilidad de recuperación. Consolidó la oposición, liderada por el entonces exiliado ayatolá Ruhollah Jomeini quien, pocos años más tarde, depondría al Shah en una revolución islámica. Muchos historiadores señalan la celebración como detonador de esa revolución pues, más que cualquier otro evento, la fiesta dejó en evidencia la brecha que había entre el "Rey de reyes" y el pueblo de Irán sobre el cual regía.


Poder absoluto

En 1971, Irán era una monarquía constitucional. Mohammad Reza, su majestad imperial shahanshah (que significa "rey de reyes") no sólo era uno de los hombres más ricos del mundo, era el líder absoluto de su país. Designaba al primer ministro, podía disolver el Parlamento, controlaba el ejército, podía declarar guerras o consolidar tratados de paz y controlaba la prensa. No había lugar para la oposición. Los disidentes enfrentaban tortura, prisión o la muerte. "Tengo una misión que viene de Dios, una orden divina", repitió en una entrevista en 1974. Aunque autócrata, el Shah era un líder progresista. Desde hacía décadas, los intelectuales opinaban que el islam estaba frenando a Irán y el Shah estaba decidido a modernizar y occidentalizar el país, al tiempo en que revivían las antiguas raíces persas. Con un creciente respaldo de Estados Unidos y sus aliados, motivados por su interés en los vastos yacimientos de petróleo iraní, el monarca pudo establecer su programa de secularización. Esa política no podía ir más en contra del Ayatola Ruhollah Jomeini, un clérigo que, como su padre y abuelo antes, estaba inmerso en la teología islámica.
La idea de un Irán que no fuera primordialmente islámico era para Jomeini totalmente inaceptable. Su oposición lo forzó al exilio en 1964 desde donde no dejó de criticar el gobierno de Mohammad Reza Pahlevi. 




Dentro del país, sin embargo, nadie se atrevía a contradecir al Rey de Reyes. Ni siquiera cuando tuvo su megalómana idea de consolidar su lugar como monarca del pueblo con la extravagante celebración que lo conectaría a los reyes persas de antaño.

Mezcla heterogénea de invitados


 
No se puede decir que otros líderes internacionales de la época se hubieran opuesto abiertamente al despilfarro del Shah, teniendo en cuenta los invitados que asistieron y participaron de la extravagancia.  A pesar de que el mundo estaba polarizado y convulsionado, en Persépolis se dieron cita reyes, reinas, príncipes, emires, caudillos y líderes de todo el espectro político. La lista la encabezaba el emperador de Etiopía, Haile Selassie, seguido del príncipe Rainiero y la princesa Grace de Mónaco.
La reina Isabel de Inglaterra no asistió porque los asesores reales dijeron que no podían asegurar su seguridad ni comodidad y que el evento era... vulgar. No obstante envió a su esposo, el príncipe Felipe de Edimburgo, y a su hija, la princesa Ana.
Conversaron y gozaron sin que las ideologías fueran problema con el hombre fuerte de la entonces Yugoslavia, el mariscal Tito y su esposa, así como con su homólogo de Rumanía, Nicolás Ceauşescu. El presidente Richard Nixon de EE.UU. envió a su vicepresidente, Spiro Agnew, que sin duda se topó con la primera dama de Filipinas, Imelda Marcos. En representación de América Latina estuvo el presidente de Brasil, Emílio Garrastazu Médici. Varios otros miembros de las realezas europeas, africana, asiática y de Medio Oriente también estuvieron presentes. Compartieron con los presidentes Suharto de Indonesia y Mobutu de Zaire, entre muchos otros líderes.

Lujo en el desierto

Todos estos invitados estuvieron hospedados en lo que la prensa extranjera denominó un "camping multimillonario". La zona fue diseñada y embellecida por arquitectos y decoradores franceses. En el centro había una gran carpa principal de 68 metros por 28 metros para los banquetes, con una fuente de la cual irradiaban cinco avenidas con árboles importados de Versalles, Francia, y a lo largo de las cuales se erguían unas 50 carpas, cada una con dos habitaciones, dos baños, una oficina, un salón de reuniones y personal exclusivo para atender a los invitados. "Eran como pequeñas casas. Quiero decir, hermosas, todo parecía como si hubiera salido de una revista de decoración", dijo Sally Quinn, periodista del diario Washington Post, enviada a cubrir el evento. Para crear un ambiente de paz y armonía, se importaron miles de aves cantoras muchas de las cuales, desafortunadamente, murieron a los pocos días porque no soportaban las temperaturas extremas del desierto: 40º C en el día, casi 0º en la noche. El protocolo de quién debía ser el primero en la fila para saludar al Shah a la hora del banquete resultó en caos. No sólo fue una pesadilla diplomática con tantos monarcas sino que muchos se demoraban más de lo presupuestado en su saludo. Finalmente sentados a la gran mesa cubierta de un mantel bordado de 70 metros de largo y los huéspedes fueron convidados a verdaderos festines de los dioses.
Para eso se contrataron los servicios de Maxim's, el mejor restaurante de la época en París. Para esos tres días se trajeron 18 toneladas de comida incluyendo 2.700 kilos de carne de res, cordero y cerdo, 1.280 kilos de aves, y 1.000 kilos de caviar. Con la excepción de este último, todo, hasta el perejil, fue importado de Francia. Para beber tenían 2.500 botellas de champán, 1.000 de vino de burdeos, 1.000 de borgoña, así como coñacs y otros aperitivos. El champán era de 1911, el vino incluía el soberbio. Chateau Lafite Rothschild, reserva 1945, y el Château Latour. Sin embargo, según Felix Real, uno de los organizadores, tuvieron problemas con el café y terminaron sirviendo Nescafé, sin que los invitados se dieran cuenta.

Explosiones y manifestaciones


Desde su exilio en París, el opositor ayatolá Jomeini declaró enfurecido: "Que todo el mundo sepa que estas celebraciones no tienen nada que ver con el noble, musulmán pueblo de Irán. Todos aquellos que participan son traidores del islam y del pueblo iraní". Esa opinión se hizo sentir dentro de la comunidad iraní en el exilio. En San Francisco, California, se registró una explosión en el consulado iraní durante la noche que causó un incendio en el edificio de tres pisos. Hubo daños considerables, aunque nadie resultó herido. En otras ciudades de EE.UU. se realizaron manifestaciones contra la celebración.

Tal vez la señal más contundente de cuán poco conocía el Shah sobre la vida del pueblo iraní, cuya mitad vivía bajo la línea de la pobreza, fue la decisión de televisar las celebraciones vía satélite. "Había mucho descontento entre la gente", escribió Sally Quinn del diario estadounidense Washington Post. "Criticaban todo ese gasto de dinero cuando ellos no tenían lo suficiente para enviar sus hijos a la escuela o darles de comer". Pero la determinación del Shah por consolidar su posición de Rey de reyes en Irán y su destino manifiesto de llevar el país a ocupar un lugar en las altas esferas internacionales no le permitían ver la realidad. "Con o sin el beneplácito de naciones o pueblos extranjeros, entraremos en una época de gran civilización. Recuperaremos nuestro prestigio pasado", afirmó frente a las cámaras de televisión. "Espero que ustedes sepan que no hablo con un espíritu de vanidad. Estoy lleno de humildad pero estoy muy seguro de nuestro pueblo y muy seguro de nuestro destino". La gran ironía es que las festividades, que se suponía que consolidarían ese destino, al final terminaron siendo la última gota que colmó al pueblo. El sha fue depuesto en febrero de 1979 y los iraníes recibieron con vítores al ayatolá Jomeini como líder supremo, y así empezó la historia de la República Islámica de Irán.

https://www.bbc.com/mundo/noticias-40457994

miércoles, 6 de febrero de 2019


Cómo el régimen de Alfredo Stroessner convirtió a Paraguay en uno de los países más desiguales del mundo





Fue el presidente que más años gobernó un país sudamericano: lideró Paraguay con mano de hierro por casi 35 años.





Este 3 de febrero se cumplen tres décadas desde que Alfredo Stroessner fue derrocado en un golpe de Estado liderado por su consuegro y hasta entonces mano derecha, Andrés Rodríguez. Sin embargo, muchos sienten que en Paraguay la sombra del "Stronato" -como se conoce al período entre 1954 y 1989- sigue presente.


Quién fue??

Stroessner, hijo de un inmigrante alemán, fue nombrado comandante en jefe de las Fuerzas Armadas de Paraguay en 1951, con solo 39 años. Se había unido al ejército a los 16 años y en 1947 desempeñó un papel importante en la victoria del Partido Colorado, al que estaba afiliado, durante la guerra civil.  Llegó al poder derrocando al presidente electo Federico Chaves, un militar que mantenía lazos cercanos con el gobierno populista de Juan Domingo Perón en Argentina.



Tras el nombramiento de un presidente provisional, Stroessner fue designado el candidato del Partido Colorado en las elecciones de 1954. No hubo otros contendientes. Pocos imaginaron que ese militar de apenas 41 años ostentaría el poder por casi tres décadas y media, a fuerza de una brutal represión policial, escuadrones de la muerte e imposición de la ley marcial. 20.000 personas fueron torturadas y 423 -sobre todo comunistas y sindicalistas- fueron "desaparecidas", según informaría la Comisión Verdad y Justicia de Paraguay en 2008 (año en el que dejó el poder el Partido Colorado, después de 61 años).
Stroessner retuvo el control político disolviendo el Parlamento, prohibiendo los partidos de oposición y purgando al Partido Colorado. Cada cuatro años realizaba elecciones fraudulentas en las que siempre arrasaba. También modificó la Constitución para que le permitiera la reelección permanente.

Contrabando y latifundios

Pero la base de su poder se sustentó en las prebendas.
Más allá del respaldo financiero que recibió de Estados Unidos -que apoyaba su lucha anticomunista-, su régimen se caracterizó por la corrupción y el reparto de favores entre lo que se conocía como "la trilogía": el gobierno, el Partido Colorado y las FF.AA.
El contrabando -favorecido geográficamente por la ubicación de Paraguay, entre Brasil, Argentina y Bolivia- se convirtió en una de las principales fuente de ingresos.
Desde alcohol y drogas hasta autos y animales exóticos. Algunos estiman que el volumen del contrabando triplicaba la cifra oficial de exportaciones. Y Stroessner usaba parte de ese dinero, además de tajadas de las grandes obras de infraestructura -como la represa de Itaipú- y la entrega de tierras, para comprar la lealtad de sus oficiales, muchos de los cuales amasaron enormes fortunas y grandes latifundios.
La concentración de riqueza y de tierra en manos de unos pocos convirtió a Paraguay en el país más desigual del planeta.


Post-Stroessner

Tras ser derrocado en 1989, Stroessner se exilió en Brasil, donde vivió hasta su muerte en 2006, a los 93 años de edad. Pero las semillas que plantó durante décadas siguieron floreciendo después de su salida del país. De hecho, cuando falleció, el Partido Colorado seguía en el poder en Paraguay. Ese reinado histórico recién fue interrumpido en 2008 por el centroizquierdista Fernando Lugo. Pero el exobispo católico sería destituido en 2012 por el Congreso, de mayoría opositora.

Un año más tarde, luego de un gobierno interino del liberal Federico Franco, el Partido Colorado volvería al poder con el empresario Horacio Cartes. Hoy gobierna su sucesor, el también empresario colorado Mario Abdo, cuyo padre fue secretario privado de Stroessner (lo que ha llevado a sus críticos a hablar de un "resurgimiento del stronismo


Legado

Muchos ven la hegemonía del Partido Colorado como la señal más clara del legado que dejó el Stronato en Paraguay.  Abdo incluso ha elogiado al exhombre fuerte de su país (aunque marcando diferencias con su historial de derechos humanos).
El hecho de que Paraguay nunca juzgó a los máximos responsables de las torturas y muertes durante el stronismo (solo fueron condenados algunos policías y un civil) recién empezó a identificar a los desaparecidos en 2016, es otra muestra de la influencia que aún mantiene ese régimen.

Así lo señaló en su momento a BBC Mundo el presidente de la Comisión Verdad y Justicia, monseñor Mario Melanio Medina, quien dijo que había una "falta de interés de los gobiernos que han venido después de la dictadura" en buscar la verdad.
Pero quizás el impacto más duradero que ha tenido el stronismo sobre el país es el de la desigualdad, en especial en el reparto de tierras.
Mientras que Paraguay ya no es el país con peor distribución de riqueza del mundo, organizaciones humanitarias como Oxfam y Amnistía Internacional han denunciado que sigue teniendo uno de los índices de concentración de tierra más elevados de América Latina. El 1,6% de la población es dueña del 80% del suelo, de acuerdo con Oxfam. Y, según este organismo, el stronismo es directamente responsable: entre 1954 y 1989 se distribuyeron unas 8 millones de hectáreas de forma irregular entre amigos del poder, señala. Eso representa un tercio de los terrenos arables. Hoy se los sigue conociendo como "tierras malhabidas" y siguen causando choques entre las fuerzas de seguridad y los campesinos e indígenas que reclaman por lo que les fue quitado.


"Enquistada"

Para el economista paraguayo Rubén Ramírez Lezcano, además de la concentración de tierras, otro serio problema que arrastra el país desde el Stronato es la corrupción. "El modelo (de Stroessner) se sostenía bajo el sistema prebendiario y usaba la corrupción para mantener la estabilidad del poder, y esa es una herencia que todavía no se ha podido resolver". "Los indicadores internacionales señalan que las instituciones paraguayas todavía tienen un gran problema", le dijo a BBC Mundo.
Según Ramírez Lezcano la corrupción y la impunidad están "enquistadas" en el sistema y siguen siendo una "asignatura pendiente" que el país deberá resolver si quiere algún día obtener el grado de inversión por parte de las evaluadores de riesgo internacionales. No obstante, el economista se muestra optimista: en el pasado año, 14 funcionarios y exfuncionarios de poder fueron imputados, cuatro fueron procesados y tres fueron detenidos, todos acusados de corrupción. El dato más interesante: los tres detenidos (un diputado, un exsenador y un exfiscal general) pertenecen al Partido Colorado.

"El Partido Colorado se ha dado cuenta de la importancia de transformarse para seguir siendo opción de gobierno", señaló el experto, quien destacó que los procesos contra los funcionarios fueron "consecuencia de manifestaciones abiertas y espontáneas de la gente". "Hay un hartazgo social y las manifestaciones callejeras están generando un temor en la clase política".

https://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-47098176

lunes, 4 de febrero de 2019


40 años de la Revolución que desató la crisis de los 80 en Costa Rica


Irán inició el viernes varios días de festejos por el 40 aniversario de la Revolución Islámica de 1979 que derrocó a un Shah respaldado por Estados Unidos, puso fin a una monarquía de 2.500 años y llevó a los clérigos al poder. Los dramáticos sucesos de ese año _cuando las escenas de revolucionarios en las calles dieron lugar a imágenes de rehenes estadounidenses con los ojos vendados en su embajada meses después_ cambiaron el rumbo de la historia, no solo del país sino del Medio Oriente en su totalidad.

Las festividades anuales comienzan el 1 de febrero, el día que el ayatolá Ruhollah Jomeini regresó luego de 14 años de exilio en Francia para asumir como líder supremo de la República Islámica de Irán. El viernes, en todo Irán sonaron sirenas de buques y campanas de iglesias a las 9.33 de la mañana, la hora exacta en que el chárter de Air France que traía a Jomeini posó sus ruedas en la pista del Aeropuerto Internacional de Mehrabad, en Teherán.

Los 10 días de festividades concluirán el 11 de febrero, el día en que se derrumbó el gobierno del sha Mohammad Reza Pahlevi y éste se fue al exilio. El líder supremo, ayatolá Alí Jamenei, el presidente Hassan Ruhani y otros altos funcionarios rindieron homenaje a Jomeini ante su tumba y juraron "renovar su fidelidad" al difunto líder.

Por NASSER KARIMI Associated Press