La frase de la semana

Pensamiento del día:


"Los políticos y los pañales hay que cambiarlos a menudo y es por la misma razón". George Bernard Shaw

Estamos de vuelta

Damas y caballeros colegas. Hoy presento la segunda parte y final sobre los planes que tuvo el dictador español Francisco Franco de mandar a fabricar una bomba atómica y como terminaron hasta después del retorno de España a la democracia. En la sección Esta Semana en la Historia explicamos el incidente de Palomares en su 52 aniversario y como se relaciona con el tema de la presunta bomba atómica española. Feliz fin de semana!
Atte.


El Editor

San Isidro de El General, 19 de Enero de 2018.


viernes, 27 de enero de 2017

CENTENARIO DEL GOLPE DE ESTADO DEL 27 DE ENERO DE 1917  



La foto que ilustra este artículo hoy está cumpliendo 100 años. Corresponde a la toma del Cuartel de Artillería (donde hoy se localizan el Banco Nacional y el Banco Central en el centro de San José) en la mañana del 27 de enero de 1917. Como  parte esencial del plan tramado por los ejecutores principales del Golpe de Estado, General Federico Tinoco Granados y su hermano Comandante Joaquín Tinoco, contra el Presidente Constitucional de la República de Costa Rica para el período 1914-1918. El otro objetivo esencial de la conspiración era la captura del otro cuartel principal de la capital josefina, el Cuartel Bellavista situado en la Cuesta de los Mora, mismo cuartel que hoy se encuentra convertido en el Museo Nacional de Costa Rica.



Los movimientos de las tropas golpistas se empezaron a dar desde horas de la madrugada sin que el Presidente González Flores notara algo extraño, para cuando se da cuenta  su suerte estaba echada ya que los dos cuarteles principales josefinos estaban controlados por los conspiradores. Al ser informado el Presidente solicita “!Que llamen a Pelico! !Que llamen a Pelico!” refiriéndose a que llamaran a su Ministro de Guerra, General Federico Tinoco Granados, ignorante que era precisamente “Pelico” quien le estaba dando el Golpe de Estado. Tal curiosidad recuerda el Golpe de Estado  en Chile del 11 de septiembre de 1973 cuando el Presidente constitucional Salvador Allende Gossens pedía que le comunicaran con el Jefe del Ejército General Augusto Pinochet Ugarte a quien había designado en el puesto tan solo 19 días antes y que era precisamente el que le estaba dando la puñalada por la espalda.


Volviendo al caso de Costa Rica hoy hace exactamente 100 años, cuando el derrocado Presidente González Flores ve su remoción del poder consumada se dirige a la Embajada de Estados Unidos donde solicita asilo político , mismo que le es concedido por la administración del Presidente Woodrow Wilson, quien presiona para que el régimen de facto le otorgue un salvoconducto al traicionado Presidente quien logra salir del país y establecerse en Washington donde a lo largo de sus tres años de exilio en la capital estadounidense consigue que la dictadura de los hermanos Tinoco nunca sea reconocida por la potencia norteamericana, lo que constituye un serio revés para los planes de los conspiradores y los intereses político-económicos que estuvieron detrás de trama que los llevó al poder de manera condenable.



Si bien el Golpe de Estado del 27 de enero de 1917 fue el último que cumplió los objetivos de los complotados, no fue el último intento que se produjo en Costa Rica. El 15 de febrero de 1932, Manuel Castro Quesada lideró un golpe contra el presidente saliente Cleto González Víquez, dicha intentona se conoce como “el Bellavistazo” ya que ocurrió en el Cuartel Bellavista ya mencionado, pero resultó un fracaso que acabó con la carrera política de Castro Quesada. Dicho sitio de nuevo fue el escenario de la última intentona golpista ocurrida en Costa Rica, el 3 de abril de 1949 cuando Edgar Cardona,  Ministro de Seguridad del Gobierno de Facto de José Figueres Ferrer intentó derrocar a este del poder que había obtenido mediante la Guerra Civil de 1948.  Continuaremos estos temas en nuestra siguiente entrega.  


       

lunes, 16 de enero de 2017

OCHO HOMBRES TIENEN LA SUMA DEL DINERO DE LA MITAD DEL MUNDO


DAVOS, Suiza (AP) — La brecha entre los súper ricos y la mitad más pobre de la población mundial es más extrema de lo que se pensaba, y tan sólo ocho hombres, de Bill Gates y Michael Bloomberg al magnate mexicano Carlos Slim Helú, tienen una riqueza equivalente a lo que poseen 3.600 millones de personas, según un análisis de Oxfam publicado el lunes. En la presentación de sus conclusiones poco antes de que dé inicio la reunión anual de élites políticas y empresariales del mundo, que se realizará en el centro vacacional de esquí suizo de Davos, la organización contra la pobreza Oxfam señaló que la inequidad entre los más ricos y los pobres es mucho más grande que hace apenas un año. El grupo instó a los líderes a hacer más que prometer que resolverán el problema. De no ser así, advirtió, el malestar público contra este tipo de inequidad seguirá creciendo y conducirá a cambios políticos más sísmicos, semejantes a la elección de Donald Trump como presidente de Estados Unidos y al voto del Reino Unido a favor de abandonar la Unión Europea.

"Es obsceno que tanta riqueza esté en las manos de tan pocos cuando una de cada 10 personas sobrevive con menos de dos dólares al día", lamentó Winnie Byanyima, directora ejecutiva de Oxfam International, quien asistirá a la reunión en Davos. "La inequidad está atrapando a cientos de millones en la pobreza; está fracturando nuestras sociedades y socavando la democracia". El mismo reporte concluyó hace un año que las 62 personas más ricas del planeta poseen tanta riqueza como la suma de la mitad más pobre de la población. Sin embargo, Oxfam corrigió esa cifra a nueve después de analizar nueva información recabada por el banco suizo Credit Suisse. Oxfam utilizó la lista de multimillonarios de Forbes que fue publicada en marzo de 2016 para realizar su reporte. Según la lista de Forbes, el fundador de Microsoft Gates es la persona más rica del mundo con una fortuna neta de 75.000 millones de dólares. Las otras, en orden de escalafón, son Amancio Ortega, español fundador de la casa de modas Inditex; el financiero Warren Buffett; el empresario mexicano Slim Helú; el fundador y director ejecutivo de Amazon, Jeff Bezos; el creador de Facebook, Mark Zuckerberg; el empresario y fundador de Oracle, Larry Ellison; y Bloomberg, ex alcalde de Nueva York.



Oxfam delinea medidas que espera sean promulgadas para ayudar a reducir la inequidad.Entre ellas está un aumento en los impuestos a la riqueza y en los ingresos para asegurar mayores condiciones de igualdad para todos y financiar inversiones en servicios públicos y empleos, mayor cooperación entre gobiernos para asegurar que los trabajadores reciban un pago decente, y que los ricos no evadan pagar impuestos. Y los líderes empresariales deberían comprometerse a pagar su cuota justa de impuestos y un salario digno a sus empleados.
https://es-us.noticias.yahoo.com/ocho-hombres-tienen-la-suma-del-dinero-la-013935181--finance.html

viernes, 13 de enero de 2017

Nada que conversar con usted precandidato Figueres Olsen



El ex rector, decano y profesor de psiquiatría de la Universidad de Massachusetts Medical School Aaron Lazare, en su reciente ensayo “Sobre la Disculpa”, analiza el poder de una disculpa efectiva, en dicho ensayo hace una comparación entre disculpas efectivas y disculpas no efectivas, en este segundo caso cita por ejemplo las disculpas que dio el Expresidente de  Estados Unidos George W Bush sobre los abusos cometidos por oficiales estadounidenses en la prisión de Abu Graib en Irak durante la ocupación de las tropas norteamericanas, en comparación con otras disculpas que han resultado efectivas a lo largo de la historia. El principal punto que cita el autor para que una disculpa sea efectiva es la admisión total de la responsabilidad por la infracción cometida, precisamente por eso las disculpas dadas en su momento por Bush no fueron bien recibidas y más bien generaron un efecto adverso, ya que en vez de hacer una admisión total de su falta trataba de desvirtuar las acusaciones y a su vez exonerarse de la responsabilidad por su papel en la comisión de tales conductas.
Una situación parecida en la que está viviendo el pueblo costarricense con la campaña publicitaria que ha desatado el precandidato y expresidente de la República José María Figueres Olsen, quien con su acostumbrado lenguaje chabacano y cantinflesco pretende venir a aprovecharse de la mala memoria y buena fe del costarricense con un supuesto arrepentimiento por los gravísimos errores cometidos con muy mala intención durante su desastrosa administración de 1994 a 1998. Precisamente, de acuerdo al citado artículo se puede demostrar que las disculpas del precandidato Figueres Olsen no son de recibo, ya que tienen dudosa sinceridad, primero que todo por la tardanza en que se producen y en segundo lugar porque estas disculpas, más parecen una nueva versión de sus tradicionales lágrimas de cocodrilo que se dan en un contexto donde lo que buscan son votos para obtener la candidatura de su partido, de lo contrario no estaría haciendo estos llamados a conversar. En ese sentido con el precandidato Figueres Olsen no hay nada que conversar, los daños alevosos cometidos durante su administración son irreparables, como en el caso del Magisterio Nacional solo soy uno de los miles de afectados que produjo la destrucción del Régimen de Pensiones del Magisterio Nacional durante su nefasta administración, en la cual en contubernio con el expresidente Calderón Fournier, firmaron un desastroso Pacto llamado Figueres-Calderón, en el cual, el presidente de ese momento  Figueres, se dejó decir que los educadores íbamos a quebrar al país por financiar dicho sistema, que para aquel momento ya  cotizaba un 7% del salario, porcentaje que ningún otro grupo profesional cotizaba, se dedicó a denigrar y difamar al Magisterio Nacional haciéndolo parecer como el culpable de  de las desastrosas finanzas que legó.



Pero de qué sirven esas lágrimas de cocodrilo sobre la de leche derramada, cuando incluso sobre sus espaldas pesan la destrucción de vidas completas arruinadas por despidos cerca de la jubilación de empleados del Banco Anglo que tenían décadas laboradas cuando hasta algunos de ellos hasta cometieron suicidio. ¿Pueden devolver la vida estas disculpas con sólo un interés electoral? Pero no sólo se limita su desastrosa gestión el haber cerrado ferrocarriles, el haber despedido a todos esos empleados como parte de su camuflada política de movilidad laboral forzosa, no sólo se trata de la esperanza de la devolución de las supuesta consultoría por la cual recibió un monto equivalente al premio Nobel de La Paz aunque no produjo ningún solo documento por escrito que respaldara la supuesta labor consultora realizada. Pero no sólo se trata de esos desaciertos si no muchos otros que ni siquiera menciona. Aun el pueblo costarricense está esperando su política de salarios crecientes que obviamente nunca se produjo. Todavía las miles de personas afectadas por lista de espera por una cirugía están esperando la política de citas por teléfono que ofreció en campaña cuando acusaba su contendor de neoliberal y luego a la hora de ejercer el gobierno se dedicó a desarrollar la política neoliberal más ortodoxa que haya conocido este país en la segunda mitad del siglo XX que llevó a Costa Rica a tener los peores índices de crecimiento económico latinoamericano y las más altas tasas de inflación, así, precandidato Figueres Olsen, a quien el título de señor le queda grande, aunque suena mejor  el más alto rango en la Fuerza Pública cuando formó parte de ella a principios de los 70, que fue el de Teniente, que con usted no hay nada absolutamente que hablar, no hay nada que conversar no hay absolutamente ninguna disculpa que dar porque ya sobre la leche derramada sus lágrimas de cocodrilo son completamente inútiles, su sola presencia resulta insultante como el diálogo que pretende establecer vulgar y barriobajero a través de sus cuantiosos y costosos anuncios en televisión, si realmente usted desea reivindicarse con la población costarricense a la que tanto daño hizo, haga el favor de devolverse a Europa, donde estuvo por 10 años y quedarse allá para siempre porque aquí no hace falta.

lunes, 9 de enero de 2017

EL DÍA QUE ME ENCONTRÉ CON DIOS




El 23 de octubre de 2016 dejó esta existencia física a los 73 años de edad, producto de un infarto al miocardio, el gran sociólogo costarricense y pionero de esa disciplina en este país Francisco Escobar, gran analista de la situación social mundial y agudo crítico de la política nacional, profesor universitario, columnista y asiduo invitado a los programas de opinión televisivos y radiales donde siempre con su hablar agradable y buen verbo daba cátedras en un medio cada vez más escaso de analistas en profundidad y columnistas de calidad. Él mismo había sufrido las consecuencias de la violencia social cada vez más exacerbada cuando el 15 de octubre de 2003 había sobrevivido a un disparo producto de un intento de robo a su vehículo, vivencia que compartió en diversas oportunidades como un ejemplo de cómo la sociedad ve con normalidad la pandemia de violencia que azota a la humanidad sin embargo ello no le hizo perder su tradicional sonrisa y buen humor. Pocas semanas antes de su regreso al mundo espiritual, la Cámara Nacional de Radio emitió el que creo fue su último editorial escrito, un comentario lleno de espiritualidad e iluminación, que por ese motivo y en homenaje a su memoria decidí fuera la primera publicación del blog este año, sin olvidar que el regreso al mundo espiritual por el que ya transitó quien en esta vida física fue conocido como Francisco Yehudi Escobar Abarca significa que se nos adelantó en un viaje que inevitablemente todos tendremos que dar. A continuación su comentario: 



EL DÍA QUE ME ENCONTRÉ CON DIOS.      
Desde niño oía a mi madre que nunca paró de hablar de Dios. Ella decía que vivía “bien agarrada de Dios”. Luego mis educadores dominicos me hablaron del Dios de Tomás de Aquino, el Motor Inmóvil de la física de Aristóteles, de Jesús, el hijo de Dios. Hasta que Dios se fue convirtiendo en una mera palabra, idea abstracta, una definición en atributos infinitos que nunca me describieron que era Dios. Luego fui conociendo la curiosa visión de los orientales, cuya cultura religiosa no tenía teología ni argumentación lógica y filosófica sobre un Dios tan abstracto como una ecuación matemática. Sus doctrinas me hablaban de otra concepción de Dios, que no era una idea sino una pura experiencia. 


Durante muchos años traté de buscar a la Divinidad en el fondo de mi pensamiento lógico, de mis ideas abstractas y leí lo que los filósofos y pensadores tenían que decir acerca de la Divinidad. Mucha gente me señalaba a Dios, pero yo nunca lo podía ver, solo lo podía pensar. 
Había oído el misterioso relato de cuando el discípulo Anandas preguntó a su maestro el Buda cuál era la forma más sencilla y fácil de llegar a Dios, y cómo, después de permanecer en silencio frente a sus repetidas preguntas, el Gautama había acercado una flor a la nariz de Anandas y había permanecido silencioso. Cuando el discípulo, desconcertado le dijo que había percibido el aroma de la flor, pero no entendía cómo llegar a Dios, el Buda le dijo: “Si después de oler el aroma de la flor no sabes cómo llegar a Dios, yo no puedo explicártelo”. 
Un día, por curiosidad o por necesidad, leí que una forma de meditar era sincronizando la respiración con el conteo inverso a partir del número 30. Al llegar al 1, después de 29 respiraciones, me sentí invadido por la sensación clarísima de la unidad y la totalidad de todo el universo. En mi mente se arremolinaban la naturaleza y la sociedad, desde las galaxias lejanas hasta un colibrí. Vasto, inmenso, variado y diferenciado en todos sus detalles. 
Fue entonces que di un salto con mi mente al número 0. Todas las cosas del Universo desaparecieron, se borraron las infinitas diferenciaciones y sólo quedó mi mente frente a la presencia conmovedora, la pura experiencia de la Divinidad. ¿Cómo puede hablarle una humilde criatura a su Creador? En el único lenguaje que conozco, el castellano, un sollozo y unas lágrimas humanas que bajaron por mi barba hasta mi corazón. 
Francisco Escobar Abarca